Zonas altas de la Villa Imperial recibirán agua por cisternas
El fantasma de la crisis del agua vuelve a acechar con fuerza a la Villa Imperial. El anuncio de Aapos sobre la restitución del racionamiento y el reparto por cisternas es el síntoma inequívoco de una vulnerabilidad estructural que la administración pública sigue sin resolver de fondo.
• El Trauma de 2023 y el Círculo Vicioso de la Sequía
Para las familias de las zonas altas de Potosí, el anuncio del racionamiento no es una novedad, sino el doloroso retorno a un escenario conocido. La sequía extrema que azotó a la región en 2023 forzó a miles de ciudadanos a realizar largas filas con baldes a la intemperie en busca de un cupo de agua. Que apenas tres años después, en este 2026, las lagunas del Kari Kari vuelvan a situarse por debajo del 50% de su capacidad total evidencia que las políticas de prevención y captación de agua dulce han sido insuficientes para contrarrestar los embates del cambio climático y la proximidad cíclica del fenómeno de «El Niño».
• Burocracia y Descoordinación: El Freno a las Soluciones Técnicas
Quizás el punto más crítico expuesto por el gerente Sergio Jancko sea el estancamiento de proyectos debido a la parálisis administrativa y política. Es inaceptable desde una perspectiva de derechos humanos que el proyecto de aducción San José-Alto Potosí —diseñado precisamente para mitigar este tipo de contingencias— no pueda operar a plenitud porque la Gobernación departamental no ha completado el trámite de transferencia. La descoordinación entre los diferentes niveles de gobierno (municipal, departamental y la empresa de agua) se traduce directamente en perjuicios cotidianos para la población, postergando la inyección de caudales clave que aliviarían la presión sobre el sistema de distribución de la Villa Imperial.
• La Urgencia de una Solución Metropolitana y de Fondo
La propuesta de reformular el largamente cuestionado proyecto La Palca para traer agua desde Cayara demuestra que Potosí se encuentra en un estado de improvisación constante, recurriendo a parches de emergencia en lugar de consolidar infraestructuras sostenibles a largo plazo. Las cisternas y los tanques de polietileno son necesarios para paliar la emergencia inmediata en este mes de julio de 2026, pero no representan una política pública real de acceso al agua potable. La Villa Imperial requiere con urgencia declarar la prioridad de una gran red metropolitana de aducción, un blindaje presupuestario para la cuenca del Kari Kari y un estricto control social que evite que el agua potable continúe perdiéndose en fugas técnicas o disputas burocráticas entre instituciones.



