Carmando evoca la hazaña de Maradona: «Hizo algo imposible»

Inglaterra contra Argentina. Argentina contra Inglaterra. Un partido que trasciende el deporte. Un duelo eterno que, esta vez, se disputará en uno de los momentos más apasionantes de la Copa Mundial de la FIFA 2026: el ganador se clasificará para la final.
Será el enfrentamiento entre dos grandes goleadores, Lionel Messi y Harry Kane, ambos en la lucha por la Bota de Oro adidas. Pero, sobre todo, será el choque entre una selección que aspira a conquistar su segunda Copa Mundial consecutiva y otra que busca volver a levantar un gran trofeo después de 60 años de espera.
Sin embargo, cada vez que Argentina e Inglaterra se enfrentan, es inevitable que la memoria viaje a aquel legendario partido disputado el 22 de junio de 1986 en el Estadio Azteca de Ciudad de México, ante cerca de 120 000 espectadores. El gran protagonista, por supuesto, fue Diego Armando Maradona.
Primero llegó el gol que pasó a la historia como «La mano de Dios» y, poco después, el «gol del siglo», una obra maestra nacida desde el mediocampo tras dejar atrás a toda la defensa rival. Aquel encuentro, marcado por un contexto de gran tensión, terminó decidiéndose de forma épica gracias al que Salvatore Carmando considera «el mejor futbolista de todos los tiempos».
Puede que el nombre de Salvatore Carmando no resulte familiar para muchos, pero fue una de las personas más importantes en la carrera de Maradona. Histórico masajista del Nápoles durante más de tres décadas, desde los años setenta hasta 2009, Carmando era una figura indispensable para el Pibe de Oro,, quien quiso contar con él como masajista oficial de la selección argentina durante la Copa Mundial de 1986 en México.
«En enero de 1986, Diego me dijo: ‘Prepárate, que nos vamos al Mundial’. Y así fue. Nos fuimos juntos a México y pasé allí casi dos meses», reveló a la FIFA.
Maradona no concebía un Mundial sin el hombre que devolvía la frescura a sus músculos después de cada partido, el mismo que hizo posible que Diego rindiera al nivel que lo convirtió en una leyenda. Por eso quiso llevarlo consigo a la concentración de Argentina, «arrebatándoselo» a Italia.
Después de aquel inolvidable duelo de 1986, Argentina e Inglaterra volvieron a cruzarse en otras dos Copas Mundiales, en 1998 y 2002. Sin embargo, el partido que ahora disputarán en Atlanta tiene un significado especial por todo lo que hay en juego. «Han pasado 40 años, pero son recuerdos que siguen emocionándote y permanecen para siempre. Y pensar que hoy vuelven a enfrentarse Argentina e Inglaterra… es un partido histórico», afirmó Carmando.
Al recordar la legendaria actuación de Diego Armando Maradona hace cuatro décadas, el histórico masajista del Nápoles no escatima en elogios: «Fue una actuación extraordinaria. Hizo algo imposible. Creo que ningún otro futbolista sería capaz de repetirla».
Diego Maradona of Argentina celebrates after scoring the second goal against England during a World Cup Quarter-Final match held at the Azteca Stadium, Mexico City on 22nd June 1986. Argentina beat England 2-1. (Bob Thomas Sports Photography via Getty Images).
Pero Maradona parecía tenerlo todo previsto. Incluso había anticipado el famoso «gol del siglo». «Después de marcar el segundo gol, Diego vino hacia mí, me abrazó y me dijo: «Te lo había prometido, y lo cumplí». Antes del partido, de hecho, me había confesado: «Hoy tengo que marcar un gol maravilloso. No sé cómo, pero tengo que hacerlo». Y así lo hizo. Cuando Diego decía algo, siempre lo cumplía. También ocurrió antes de un Nápoles-Juventus, cuando marcó un gol extraordinario de tiro libre indirecto dentro del área».
Carmando permaneció junto a Maradona durante todo el torneo y después viajó con la selección a Argentina para celebrar el título, donde, según recuerda, «nos esperaba un millón de personas».
El recuerdo más valioso que conserva de aquel torneo es la réplica del trofeo de la Copa Mundial: «Por desgracia la tengo guardada en el banco y no en casa, así que no puedo verla todos los días. Pero es mi mayor orgullo. Para mí, esa réplica representa a Diego».
Fue una relación basada en un afecto incondicional. Para Carmando, Maradona fue «la persona más buena del mundo, un ser humano extraordinario que ayudó a muchísima gente. Hombres como Diego ya no existen»




