Incautan 20 toneladas de aceite de contrabando en Chaquí
Potosí, 11 de julio de 2026
La incautación de más de 20 toneladas de aceite comestible comestible en el sector del Cruce Chaquí pone en evidencia la reactivación de un corredor estratégico utilizado por las mafias del contrabando para burlar los controles aduaneros tradicionales en el sur del país. Este decomiso no solo devela la escala logística de las redes comerciales informales, sino que reabre el debate sobre la permeabilidad de las rutas secundarias que interconectan a los departamentos de Potosí, Chuquisaca y Tarija.
• Anatomía Vial:
Por qué el Cruce Chaquí es Estratégico
El Cruce Chaquí se localiza sobre la carretera troncal que une a las ciudades de Potosí y Sucre, una franja vial que históricamente ha servido de bisagra para el transporte interdepartamental. Sin embargo, para los analistas en seguridad fronteriza, este punto se ha transformado en un verdadero embudo o «nodo de descarga» por una razón geográfica particular:
Los grandes cargamentos de contrabando que ingresan por las fronteras con Argentina (Bermejo y Yacuiba) o desde los flujos de Chile, evitan las autopistas principales y las trancas de control permanentes utilizando caminos vecinales de tierra y rutas provinciales del área rural potosina y chuquisaqueña. El Cruce Chaquí es el punto donde estas rutas alternas convergen obligatoriamente para redistribuir los productos hacia los mercados populares de Sucre, Potosí y el eje central del país.
• Marcas Estratégicas y el Factor de la Brecha Cambiaria
La presencia de marcas específicas como Índigo, Girasol y Siglo de Oro en el cargamento confiscado confirma que la procedencia de este flujo masivo de alimentos es el mercado argentino. A pesar de los procesos de estabilización macroeconómica y las fluctuaciones cambiarias en la República Argentina durante el último año, la producción a gran escala en el vecino país, sumada a la depreciación informal del peso argentino frente al boliviano en las fronteras, sigue dejando un margen de ganancia altamente competitivo para los acopiadores ilegales.
• Costo de Internación:
Los contrabandistas adquieren estos productos a precios de fábrica en las regiones del norte argentino.
Evasión Fiscal y Sanitaria: Al no pagar el Gravamen Arancelario (GA) ni el Impuesto al Valor Agregregado (IVA) de importación, el producto ingresa al mercado informal con un costo hasta un 40% menor que el aceite producido por la industria oleaginosa del oriente boliviano (Anapo y Cao).
• Riesgo Sanitario:
Al no contar con el aval del Senasag, estos productos se transportan en camiones ordinarios sin control de temperatura, exponiendo a la población a insumos alimenticios cuya cadena de conservación ha sido rota.
• El Impacto Económico y la Debilidad del Control en Ruta
La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) y la Cámara Nacional de Industrias (CNI) han advertido reiteradamente que el contrabando de alimentos de primera necesidad actúa como una competencia desleal devastadora para las empresas nacionales. El desvío de más de 20 toneladas de aceite en un solo viaje demuestra que no estamos ante el denominado «contrabando hormiga», sino ante estructuras delictivas con alta capacidad económica, capaces de movilizar flotillas de camiones de alto tonelaje y absorber la pérdida de las unidades motorizadas incautadas como un costo de operación más.
La fuga de los conductores al momento de la intervención ratifica la impunidad con la que operan estas redes. Al no existir detenciones flagrantes ni procesos penales inmediatos contra los choferes debido a los vacíos en la persecución en áreas rurales aisladas, los propietarios de la mercadería ilegal simplemente reemplazan el personal operativo y continúan utilizando las vías alternas del departamento de Potosí. Mientras el control militar y aduanero no se establezca de manera fija y con tecnología de rastreo en los desvíos provinciales, el Cruce Chaquí seguirá operando como el puente de la informalidad en el sur de Bolivia.



