Especulación extrema: reciben pollo a Bs 10 y lo venden en Bs 21
Escándalo por especulación en Potosí: comerciantes adquieren el kilo de pollo a Bs 10 de los productores y lo revenden a la población en Bs 21. El municipio interviene trayendo alimentos baratos.

El fenómeno de la especulación de precios en Potosí ha dejado de ser un simple problema de fluctuación de mercado para convertirse en una crisis social de magnitudes alarmantes, donde el costo de la canasta básica estrangula no solo a los sectores vulnerables, sino también a la clase media de la Villa Imperial.
• La Anatomía de la Especulación: El Abuso del Intermediario
Los datos develados por el alcalde Williams Cervantes ponen en evidencia un esquema de intermediación abusivo y desproporcionado. Que un comerciante local reciba el kilogramo de pollo a un costo base de 10 bolivianos y lo venda al consumidor final en 21 bolivianos representa un margen de ganancia de más del 100%. Este incremento injustificado destruye la lógica comercial del «lucro razonable» y demuestra que las familias potosinas están subvencionando, con un costo altísimo, la ineficiencia o la usura de la cadena de reventa local.
• Potosí: La Paradoja de la Ciudad Más Cara de Bolivia
Es alarmante que la Villa Imperial se sitúe como una de las urbes con el costo de vida más alto del país, superando con creces la realidad de departamentos vecinos. El ejemplo expuesto por el ejecutivo municipal sobre la carne de res es categórico: mientras en Sucre el kilo se cotiza entre 35 y 36 bolivianos, en Potosí el ciudadano debe pagar más de 60 bolivianos por el mismo producto. Este desfase de precios no responde a factores logísticos reales o de transporte, sino a una preocupante cartelización y falta de control efectivo sobre los comercializadores locales, quienes imponen tarifas de manera unilateral aprovechando la pasividad histórica de las autoridades de control.
• La Estrategia Municipal de «Regulación de Hecho»
Ante la falta de normativas nacionales rígidas que fijen precios máximos de venta, la Alcaldía de Potosí ha decidido aplicar una inteligente estrategia de regulación indirecta a través de la competencia de mercado. La decisión de coordinar directamente con los productores de Santa Cruz y otras regiones para internar pollo (con proyección a venderse en Bs 13), huevo, queso y carne de res, fuerza a los comerciantes locales a bajar sus precios si no quieren perder su clientela de manera definitiva. Esta política de «vender del productor al consumidor» actúa como un contrapeso económico vital para desbaratar los monopolios de distribución en los mercados zonales.
• El Desafío de la Sostenibilidad y el Rechazo Corporativo
A pesar del acierto de estas ferias y puntos de abasto municipales, el principal desafío radica en la sostenibilidad a largo plazo. Internar toneladas de productos alimenticios desde otros departamentos exige una logística institucional desgastante y costosa que la Alcaldía no podrá mantener indefinidamente. Además, estas medidas suelen chocar con la resistencia inmediata y las movilizaciones de los gremios de comerciantes locales, quienes defienden sus elevados márgenes bajo el argumento de la libre oferta y demanda. Para consolidar este alivio económico en este mes de julio de 2026, la municipalidad deberá combinar la internación de alimentos con sanciones severas por agio, la clausura de puestos especuladores y un empoderamiento masivo al consumidor potosino para denunciar los abusos cotidianos en las balanzas y las pizarras de precios.



