Alerta en Potosí por varicela: reportan 22 nuevos casos en una semana
Las autoridades sanitarias piden a las familias y a los profesores estar atentos al estado de salud de los chicos para frenar a tiempo la cadena de contagios en el departamento.
El Servicio Departamental de Salud (Sedes) encendió las alarmas en Potosí tras confirmar un aumento progresivo de contagios de varicela en la región. Ante el retorno a las clases y las bajas temperaturas, las autoridades sanitarias piden a padres y profesores activar controles de salud en las puertas de los colegios para evitar que el virus se extienda en las aulas, afectando no solo a los más pequeños, sino también a jóvenes y adultos.
• 🛑 1. ¿Por qué preocupa este pequeño brote?
Aunque 22 casos en una semana no suenen a una cifra gigante, lo que enciende las alarmas en el Sedes es la tendencia: pasamos de registrar apenas 1 caso en la semana 27, a 21 en la semana 28 y ahora 22 en la semana 29. El virus está circulando activamente y, si no se frena a tiempo, las aulas de clases pueden convertirse en el escenario perfecto para un contagio masivo.
• 🤒 2. Ojo con los síntomas: No es solo «fiebre de niños»
La varicela es extremadamente contagiosa (se pasa por el aire o por tocar las ampollas). La señal más clara son las manchitas rojas o ampollitas con líquido que causan mucha picazón, acompañadas de dolor de cabeza y fiebre. Si notas cualquiera de estos síntomas en tus hijos, la recomendación médica principal es no enviarlos al colegio y consultar de inmediato al médico.
• 👥 3. Un dato curioso: No solo les da a los más pequeños
Existe la idea de que la varicela solo afecta a niños de inicial o primaria. Sin embargo, las estadísticas de esta semana nos muestran un dato importante: de los 22 casos, 16 se dieron en jóvenes y adultos entre 15 y 39 años. Esto nos recuerda que los adolescentes y adultos que no hayan pasado por la enfermedad o no tengan la vacuna también están expuestos.
• 🏫 4. El papel clave de los «filtros escolares»
La prevención en las puertas del colegio es la mejor herramienta disponible. La labor compartida entre padres (que revisan a sus hijos antes de salir de casa) y los profesores (que observan si algún alumno llega con malestar o ronchitas) será determinante para mantener controlada la cifra acumulada, que ya bordea los 900 contagios en el departamento.



