Wawa Inti promovió la unidad del país desde la niñez y la cultura en Sucre
Durante la actividad, los sikuris, la q’oa, la danza, la tradición oral y la participación comunitaria dieron forma a una experiencia viva en la que niños y niñas no solo observaron, sino que fueron protagonistas de una celebración orientada a sembrar valores de pertenencia, respeto y diálogo
Sucre vivió una jornada profundamente significativa con la realización de Wawa Inti – El Solsticio para los Niños: Sembrando unidad para Bolivia, una actividad cultural, educativa y patrimonial que reunió a la niñez en torno a un mensaje central: fortalecer el encuentro entre bolivianos desde la infancia.
La propuesta destacó la importancia de la bandera nacional boliviana y el Himno Nacional como símbolos que nos convocan a todos, reconociendo la diversidad cultural del país, pero afirmando al mismo tiempo una pertenencia común: somos Bolivia, una unidad en la diversidad.
Durante la actividad, la música en sikuris, la q’oa, la danza, la tradición oral y la participación comunitaria dieron forma a una experiencia viva en la que niños y niñas no solo observaron, sino que fueron protagonistas de una celebración orientada a sembrar valores de pertenencia, respeto, diálogo y comunidad.
En ese sentido, Wawa Inti también recuperó sentidos profundamente nuestros, como el Rimay y el Takiy, entendidos como la palabra con alma y el canto comunitario. En tiempos marcados por tensiones y divisiones, la actividad recordó la necesidad de volver al encuentro, a la escucha y a la construcción colectiva de país desde la cultura.
La jornada contó con el acompañamiento de instituciones que contribuyeron al desarrollo seguro y organizado del evento. Se agradece especialmente a la Secretaría de Cultura y Turismo del Gobierno Autónomo Municipal de Sucre, por el apoyo logístico y las condiciones brindadas para el resguardo de los niños y el buen desarrollo de la actividad. Asimismo, se reconoce el respaldo del diario Correo del Sur, Star Media, Gold Time, el Centro Cultural Masis, Los Masis y el Ballet Municipal.
Más allá del respaldo institucional, lo que deja esta experiencia es un mensaje claro: la unidad no se impone, se cultiva, y la niñez puede ser el punto de partida para volver a pensarnos como una comunidad capaz de reconocerse en sus diferencias sin renunciar a sus símbolos compartidos.

